A Jorge Enrique Pulido
(mi papá):

 

La víspera del 9 de noviembre de 1989 el mundo entero se preparaba para uno de los acontecimientos de mayor trascendencia de la historia del siglo XX: la caída del muro de Berlín y con ésta el fin de la llamada era bipolar. Allí estaba paralelamente mi papá haciendo noticia en la prensa, esta vez como protagonista y no como cronista.

Como te habría encantado transmitir esta información como tantas otras de carácter mundial que tuviste la fortuna de compartir a tu audiencia, porque eras por sobre todas las cosas un hombre que amaba la radio. Como te habría gustado describir la apertura del muro de la infamia, en esa noche fría otoñal, y recorrer paso a paso aquel río humano que se desplazaba de Berlín Oriental a Berlín Occidental. Te marchaste cuando en Alemania se daba la orden de movilizarse a las fronteras, para ingresar a lugares antes vetados y tú te movilizabas a otros lugares de los que ninguna persona ha regresado; la eternidad.

Como siento tu ausencia, como me falta tu presencia. En medio de tanta tristeza y tanto dolor, hoy pienso que este acontecimiento te acompañó en tu viaje sin retorno, porque fueron las noticias la razón de ser de tu vida y te fuiste con una de las que marcó el fin de la guerra fría. Era el 8 de Noviembre de 1989.

El 9 de noviembre miles de personas en un acto solidario y espontáneo, afectuoso y emotivo, le dieron un hasta pronto al valeroso reportero, al comunicador ético comprometido con la verdad, con su país y con las instituciones. El hombre de sólidos principios, que no negoció por ninguna razón y quien se convirtió en un ícono inspirador para mí y para el periodismo en Colombia: Jorge Enrique Pulido, mi papá.

Hoy, veinte años después de tu partida, me siento orgullosa de ser tu hija aunque me has faltado en muchos momentos cruciales de mi vida. Te he extrañado porque aunque los años que nos dio la vida fueron muy cortos, fueron muy intensos y felices.

¿Sabes? Son muchos los sentimientos de admiración y gratitud, que percibo en la opinión a pesar del tiempo, ante el sacrificio de tu propia vida en razón de la ética del periodista, del deber a la verdad y de no negociar los principios.

Tuviste el valor de retar solo con tu voz como única arma, en los medios, a aquellos quiénes buscaban posicionamiento, social, político y económico en una sociedad amenazada y que sucumbía a los encantos del poder de los carteles que todo lo corrompían con el poder del dinero, y apartaban del camino con sus armas a quien se les oponían, e hiciste frente a un enemigo poderoso que acabó con tu vida y con la de muchos otros.

El silencio de tu ausencia en la radio y la televisión, no ha logrado borrar tu imagen de nuestro recuerdo, y aún colegas, amigos y familia, hacen de los encuentros reminiscencias cálidas que nos reconcilian con la vida.

En esta fecha, tan importante para el mundo y a la vez tan dolorosa para mi, se entremezclan la tristeza, que cada año me recuerda tu partida, con el orgullo de ser el legado que extenderá a través del tiempo con un compromiso juicioso de aportar un grano de arena en la construcción de la sociedad que todos anhelamos.

Quiero aprovechar esta oportunidad para informar la creación de la página web www.jorgeenriquepulido.com y para agradecer a quienes hoy recuerdan y rinden tributo a la labor de mi padre, especialmente a la Cinemateca Distrital, al Patrimonio Fílmico Colombiano y a la Fundación Gilberto Alzate Avendaño, que se esforzaron en preservar la obra de Jorge Enrique Pulido Televisión y MVT Televisión a través del tiempo.

Estoy segura que todo el esfuerzo que ustedes dediquen a la conservación de su memoria será una fuente de inspiración para todos aquellos que al igual que él, están convencidos de que la verdad y la justicia son las bases sobre las cuales se debe forjar el futuro de nuestra sociedad.

 

Lina María Pulido Torres